Una vez más, esta ciudad me da sorpresas. A último momento, como se concretan los mejores planes de la vida, terminé comprando entradas para ver a The Who en el Royal Albert Hall.
Igual que en el 2006, compré las entradas para verlos horas antes del show. ¿Por qué? Porque me enteré tarde y vivo en un termo.
En el marco de la lucha contra el cáncer de adolescentes, se organizaron varios conciertos en el Royal Albert Hall para juntar fondos. Esta noche tocan los Pet Shop Boys y the Who tocaron ayer Sábado y el Viernes.
Nunca había entrado al RAH, y siempre pensé que iba a tener que ir de largo para conmoverme con the BBC Proms o algún bodrio similar, de rigurosa etiqueta. Pero no. Tuve la suerte de ir en ropa cómoda a aullar desentonadamente toda el disco Tommy, algunos de temas de Quadrophenia y los hits del final.
Quiero realzar mi respeto y admiración por la tercera edad (senior citizens), en especial si pueden tocar la guitarra y revolear el micrófono como hicieron Pete Townshend y Roger Daltrey. Cada uno con su estilo; acordes con brazo extendido, girando; alaridos a lo Valeria Lynch, incansable. Un lujo.
Y sentada en el balcón, tercer piso del RAH, primera file, SENTADA, como se saben disfrutar los recitales cuando uno ya tiene unos años encima.
Gracias al público por hacerme sentir joven, porque todos superaban los 60, y bailoteaban alocadamente. Vi muchos MODS veterano, y si hubiera habido más espacio para estacionar, la calle habría estado llena de Lambrettas.
Una noche impecable, donde todos pagamos pero para una buena causa y lo mejor de todo es que fui y vine caminando!
domingo, 2 de abril de 2017
viernes, 11 de noviembre de 2016
De las Togas y otros Placeres de la Vida
Después de un año y un mes, el momento culmine de mi carrera llegó un día frío y ventoso de noviembre.
Por fin pude usar toga y birrete, en una Universidad extranjera, con discursos, aplausos y demás pompas que han poblado mis más sublimes fantasías por mucho tiempo.
No voy a aburrir con historias ridículas de cómo el fotógrafo me hizo sostener un diploma de plástico con un gancho para la foto oficial, o cómo tardé un lustro en comprender cómo enganchar la toga con la capa de va arriba. Lo que más me conmovió de mi ceremonia de graduación en Birkbeck fue recordar todo lo que pasé para poder estar una sala con un montón de gente que no conozco, todos con el mismo sombrero ridículo, y encima estar al borde de las lágrimas de la emoción por poder vivirlo.
El operativo Graduación estuvo muy bien orquestado por la Universidad de Londres, que nos facilitó un Hotel para poder vestirnos, probarnos las togas alquiladas, los birretes, sacarnos las fotos oficiales y las no- oficiales, y llegar a la ceremonia en Senate House con 15 minutos de sobra.
La ceremonia fue dirigida por el Master de Birkbeck (un señor con barba), la Baronesa (la máxima autoridad del College), y una otra autoridad, una mujer, que creo que era decana, que se ocupó de leer mal todos los nombres que no eran sajones.
Mientras esperaba mi turno y escuchaba grandes discursos, que mencionaron a Trump, ineludible, no podía dejar de emocionarme. Pero no era por decir, por fin terminó esto, qué alivio. No. Mi emocióon venía de un sentimiento de pena y nostalgia por lo que dejé atrás. Las tarde y noches en la biblioteca descubriendo nuevos matices de un texto, las clases magistrales y las charlas posteriores, la conferencias, eventos, excusas para compartir opiniones, las horas frente al teclado son ideas, o con muchas, descubrir a un autor clave para la tesis, en fin, grandes placeres de la vida que no creo vuelva a vivir, porque simplemente no es lo que se necesite con suma urgencia en mis rutinas diarias. Pero hace unos meses, ir a la British Library era parte de mi vida diaria, hacer fichas con citas, leer 4 libros por día . Por eso tenía una sensación de pena y de inmensa alegría por haber podido hacerlo.
Dutchman sacó fotos magistralmente durante, antes y después de la ceremonia. Le voy a agradecer siempre que haya estado tan alerta a la documentación del momento, porque yo claramente estaba en otra. Y yo estaba en un trance de felicidad y nostalgia. Volvería a hacer todo de nuevo.
El momento cumbre dela ceremonia fue cuando los Doctorandos pasaron al frente. Llamaban a cad uno por la especialidad de su Doctorado y después leían el título de cada tesis, y cuando decían el nombre, le agregaban Doctor. Pero eso no es nada. Los alumnos de doctorado, llevan un sombrero diferente al de los MA o BA. es como un hongo con una pluma. Cuando los llaman al frente, veo que se sacan el sombrero, y el Master los está esperando con una especia de trapo. No es un trapo! Es una capa! El candidato se arrodilla, y el Master le revolea la capa sobre los hombros. They are donned, por medio de esa solemne ceremonia. Y esa capa se la quedan de por vida, con los colores de la Universidad que los hizo doctores.
Es tan poderoso el gesto, que falta que salgan volando.
Una maravilla.
No paro hasta la capa.
sábado, 3 de septiembre de 2016
De Cajas y Visitas
Cajas, hacemos cajas aquí.
Sí, miles de ellas, llenas de los más olvidables e inútiles papeles que van a ser obsoletos porque :
1. Están mal impresos
2. Los hechos cambian en el tiempo en que la caja viaja a destino - certificados de gente que cambió de centro, por ejemplo,
3. Quien recibe la caja no encuentra lo que uno mandó y hay que mandarlo de nuevo.
4. Cualquier otra razón descabellada.
Mandé cualquier cantidad de cosas, rotuladas y con carteles a Peterborough, Nottingham, Skegness, Leicester, Spalding, Milton Keynes, King´s Lynn, Mallow en Irlanda, Beaulieu en Francia, y material a las profesoras que viajaron a US con alumnos.
Desde que las cajas se fueron, hasta que se terminaron las clases, todos los días, un profesor desde algún centro me escribía para decirme que faltaba algo. Muy pocas veces siendo esto verdad.
La primea vez que fui a Nottingham, los profesores estaban muy contentos y me hicieron alrededor de 32 preguntas cada uno antes de que yo empiece con las observaciones. El más experimentado, Ian, me dice, qué suerte que estás acá, porque tenemos un problema. No hay cuadernos para los alumnos. Nada de nada.
Le pregunto dónde guardan las cajas que mandamos desde Londres. Me lleva a un aula, y me señala una mesa llena de exámenes, boletines, certificados, etc. Le pregunto: ¿Y abajo de la mesa? ¿No son esas las cajas?
Me contesta: Ah, no miré abajo de la mesa.
Claro.
Y así, un sinfín de situaciones similares, que me transformaron en un automaton que resolvía problemas inexistentes a la distancia.
Pero una vez que las cajas se fueron, comenzó la mejor parte de mi trabajo: Visitar centros!
Me divertí mucho viendo clases porque siempre está bueno ser la que observa. Hay partes de Inglaterra que son sinceramente feas. Pero gracias a Richard Branson y sus maravillosos trenes, hasta el lugar más horrendo tiene un feliz viaje precediéndolo. Eso si te toca a Virgin train. Ahora, si viajas por West Midlands, o algún otro oscuro proveedor, jodete, es como viajar en un colectivo de linea. Para ir a Skegness, un paraje junto al mar, en el norte, tuve que hacer tres cambios. El primero, Virgin train hasta algún pueblo, cambio a un trencito sin aire acondicionado, sin enchufes y con el baño sucio. La gente comía comida de peor calidad en este tren. Cuando tuve que subir al tercer tren, no lo podía encontrar. Claro, tenía un solo vagón! No constituye un tren si es un solo vagón. Viajé en vagón. Un tren tiene vagones, por definición! Como Skegness es la localidad de Butlins, una especie de Disney para clase trabajadora y fea, la gente en el tren - perdón, en el vagón- estaba borracha, gorda y demasiado feliz. Seguro que todos votaron para irse de la EU. Y cuando llegué a Butlins, todo los vacacionantes (excepto nuestros alumnos) eran como los del tren!
De más está decir que la pasé bien. Dormí muy poco, pasé semanas enteras de acá para allá, pero es lo que me gusta hacer.
de Brexit y demás Grandes Errores Ingleses
Comenté muchas veces cuán ridículos y arbitrarios son los ingleses en varias de sus tradiciones, gustos, preferencias. Pero Brexit nos dejó a todos con la boca abierta, el corazón roto, el cerebro fundido de tanto especular, y el calendario gastado de contar a ver si me alcanzan los días que viví acá para reclamar ciudadanía.
Fue un voto por dejar la EU positivo por 52%, que no es una gran diferencia, pero se devolvieron los siguientes datos:
- Votaron los desempleados que están celosos de los Polacos de la vuelta que sí tienen trabajo destapando inodoros- cosa que ellos jamás harían, en pueblos como Peterborough, Leicester, Nottingham, y demás.
- Votaron los viejos que nunca votan pero recuerdan lo fuerte que era UK antes de la EU (en los 70s)
- Votaron los pakistanis que viven en UK hace una década pero ya son Británicos porque, bueno, en fin, UK les debe una a todos los países que colonizó y esclavizó.
- Los que votaron para quedarse fueron residentes de Londres, Cambridge, Oxford y Gibraltar. Gracias, Gibraltar, pero ustedes son 20...
Los que impulsaron el voto para irse, lo hicieron para burlarse de Cameron, que bastante mal gestó su gobierno. la idea era perder y después usar la idea de que si se hubieran ido de la EU, esto no pasaba como argumento para cualquier entredicho.
Ni los líderes de la campana para irse querían irse de EU, y ganaron. Gracias a la ignorancia inglesa (y digo inglesa porque los escoceses se querían quedar como también los irlandeses de la Irlanda de que no es República).
Ahora Eu está ofendida : ¿Se querían ir? Bueno, váyanse! pero no es tan fácil porque UK se quiere quedar en el single market, entonces EU contesta: Ok, pero queremos libre tránsito de personas!
Ah, no! Yo no quiero que tus sucios polacos me arreglen el inodoro
Bueno, entonces te devuelvo a todos tus ingleses que viven en España e Italia, trabajando pocas horas y disfrutando de la buena vida.
Ah, no! No tengo espacio para tanto vago!
Entonces no hay single market.
Y así han estado discutiendo desde Junio.
En mi oficina se vivió una atmósfera horrenda (además de que estuvimos tapados de trabajo), pero porque son todos franceses. Entre Nice, la derrota en la Eurocopa, la mala actuación en los Juegos olímpicos, los atentados los franceses tuvieron un verano de terror.
Y mientras todo esto pasaba, yo armaba cajas para mandar a lugares ... donde habían votado para irse!!
De Por qué es bueno que se termine el verano y Otros Hechos de la vida
Como nadie estará de acuerdo, no voy a hacer mucho aspavientos de esto, pero me alegro de que el verano se termine. Ahora tengo tiempo de dedicarme al ocio intelectual que es algo que no hago desde Mayo.
Pasé meses organizando planillas que incluían lugares de Inglaterra que no conozco, nombres de personas a las que nunca conocí, y fechas que empecé a odiar. Día tras día me afané en que esos nombres respondan mails, esos lugares me alquilen aulas y que esas fechas queden leeejos, y tener más tiempo para preparar.
Un día, tuve que invitar a todos esos nombres a un entrenamiento en el NOVOTEL en Hammersmith. Preparé carpetas para 50 delegados, ordené libros por niveles para que cada uno tenga su libro para su clase, busqué actividades para presentar, me compré unos pantalones.
En el NOVOTEL no había nadie cuando llegué. Ni mi supervisora. Eran las 8.30 AM.
A las 11, una persona que vagamente me sonaba me vino a encontrar : Vos sos Karina?
Y esa le siguieron casi 45 más, que me recordaban de la entrevista en Skype si eran nuevas adquisiciones o de mails si eran ex- profesores. Y la primera buena noticia: aparecieron al training, van a seguir con el contrato.
Para la hora del almuerzo ya había charlado con casi 20 y escuchado sus dudas también. ¿Quién le cree a una entrevista por Skype? Aunque yo lo había hecho desde el otro lado (para Embassy, para Birkbeck), uno siente que si no se hizo en persona puede quedar perfectamente en el olvido. Hubo casos de personas perdidas en acción- nunca más respondieron mails, el teléfono dejó de sonar por dás. Alguno nunca aparecieron al entrenamiento y las taché de la lista.
Con mi supervisora dimos consejos, reglas, explicamos cómo escribir los diferentes informes para padres, alumnos, excursiones, ella se explayó hablando de accidentes y siniestros, que es un tema que la apasiona, y yo me dediqué a honrar al la diosa suprema de EFL: fluency, con actividades, juegos y demás sandeces.
Cuando decidimos que habíamos hablado bastante, los dejamos ir (casi las 4 de la tarde, que para los ingleses es casi la noche). En la sala de al lado estaban los animadores con demás personas de la oficina, y el jefe supremo a quién llamaremos Pepe le Pu.
Ese día me fui a caminar por el río (Hammersmith) casi Puyney Bridge ( o sea , lejos) y me sentí un poco menos aterrada de mi trabajo.
Pero el verano siguió, porque después de entrenar, es hora de mandar materiales a los centros...
martes, 21 de julio de 2015
Angel
Pasé del código postal W1H al N1, y el cambio me hizo muy bien. Hace casi 3 semanas que me fui de la residencia Nutford para vivir en una casa de verdad en Angel, un barrio al estilo de Palermo, donde no veo Ferraris ni Jaguars, pero sí mucho hipster y bar colorinche.
Lejos quedaron Hyde Park y Baker Street, pero ahora me paseo sin problemas por Shoreditch, St. Pancras y Regent's Canal. Me da calma que haya poco tráfico, un Tesco a la vuelta (a donde voy con bolsas de Sainsbury's) y un pub con stand-up comedy todas las noches.
Tengo patio, una mecedora, una cocina como dios manda, plantas, y esas cosas que hacen la vida de los humanos más funcional.
Tengo un flatmate, Edd, que es una excelente compañía a la hora de criticar gente o quejarse del trabajo un lunes.
Como si eso fuera poco, en la misma semana, me mudé con el trabajo. Así que ya no trabajo en Lewisham, suburbio turbio, lleno de construcciones dejadas por la mitad, mercancía dudosa por la calle y la escuela que carecía de ventanas. Ahora estamos en el modernísimo complejo Greenwich Centre en North Greenwich, otro suburbio pero lleno de familias que caminan lento por la calle y le temen a los extranjeros que nuestra escuela le procura al vecindario. Y es verdad, yo también les temo. Especialmente a los turcos, que aunque se expresen pobremente en inglés, siempre quieren que los cambien a un nivel superior. No los aguanto.
Nos invaden los chinos, con sus almuerzos pestilentes y su abundancia étnica; sus demandas ("El agua con gas es muy fuerte para los chicos", "Queremos una silla de ruedas para una chica que se raspó la rodilla.") y demás rarezas dignas de la especie, supongo. Ahora teneos muuuuuuchos árabes- acá les llaman saudis. A la tarde nos ocupan las aulas para sus oraciones con toalla en el piso. Ya sé, no tengo un gramo de tolerancia cultural, pero así es.
Así cambió mi vida en los últimos meses, sin contar a Dutchman, que vuela, lejano, pero me asegura American Airlines que volamos juntos para Navidad. Para el sur. No puedo esperar.
viernes, 10 de abril de 2015
Chinos!
Nunca, nadie, jamás iba a imaginarse que los chinos se podían inmiscuir tan entrometidamente en mi vida. Desde que trabajo en Twin, me sentí muy invadida por los italianos y los austriacos. Pero los chinos nunca me habían preocupado tanto hasta el pasado febrero. Con la llegada de SU año nuevo, los chinos, llenos de júbilo y de comida chatarra, ocuparon todos nuestros pasillos y aulas, a todas horas, abriendo paquetes pestilentes, jugando a juegos incomprensibles y durmiendo a horas inconexas.
Para comenzar, todos los días cambiaban los horarios de las clases. Un día directamente, se fueron. No querían volver. Tenían curso hasta el viernes y se fueron un martes. Seguramente, a comprar ropa barata a Primark, tomar café en Starbucks y comprarse cualquier item de mercadería con la bandera británica. Bueno, adiós.
El viernes de esa semana, mientras nos acomodábamos en nuestros escritorios con el primer café del día, vemos a una china, con cara de group leader acercarse por el pasillo, con un fascinator- esos sombreritos que se usan en las bodas o para ir a ver los caballos a Ascott.
Volvieron! Con ganas de tener clases!
Tuvimos que improvisarles todo, porque volvieron cuando se les cantó, y casi nos dan un ataque cardíaco!
Cuando terminaron las clases, se sacaron fotos con todos los miembros del personal. Con todos.
Y nos desearon un muy feliz año nuevo. En Febrero.
¿Nieve?
Contrario a lo que todo el mundo imagina, la nieve en Londres es una vil mentira. el aire se torna gélido de un instante al otro, el cielo es gris y de repente uno siente que alguien le está sacudiendo una Heladora Antártida sobre la cabeza. Pedazos de escarcha, como la que se usan para hacer Margaritas, caen y rebotan. ¡Rebotan! Entonces uno va caminando y siente que algo le cae en la cabeza. La primera vez pensé que era telgopor. No, nieve. ¡Qué desencanto!
No hay grandes copos cayendo en silencio sobre un colchón en prístina calma. esta escarcha se acumula en grises montículos y se derrite muy rápido.
Al menos, por unas semanas, me desperté con techos nevados. Un cambio en el paisaje desde el DLR cada día.
miércoles, 28 de enero de 2015
Trenes y Afines
Londres da penurias, como que haga más frío que en la heladera, así que está bien dejar la leche en la ventana, porque total...
Por otro lado, da grandes placeres como viajar en tren, o en similares transportes tubulares sobre rieles. Viajar en subte es una gran experiencia, primeramente por el encanto que encierran los anuncios de las líneas. Mi voz preferida es la de la Piccadilly Line. Me encanta que me hagan acordar del agujero- que en Bank es un peligro de muerte- y que anuncien las conexiones con suspenso. Son tan eficientes que te avisan qué conexiones podés hacer si te pasaste, o si está cerrada una estación. Además de los comentarios grabados, están las personas de carne y hueso que anuncian desde la plataforma cuándo el tren se va. "This train is ready to depart". Pocas veces uno reflexiona en lo que significa estar en un tren que está listo para partir. A donde sea que se esté yendo este tren, me estoy yendo yo. No hay vuelta atrás. Este viaje está inexorablemente iniciado. Y quién sabe qué hay al otro lado de la línea. O al final.
Algunos de los anunciadores usan voces graciosas o trágicas.
Un gran tren de Londres es el DLR (Docklands Light Railway) que es el transporte de las mega construcciones del este que respaldaron los Árabes. (centros financieros como Canary Wharf, West India Quay y South Quay). Es subterráneo en las primeras estaciones, pero después va por rieles que pasan entre edificios de vidrio y aeropuertos.
En el DLH los anuncios son diferentes, porque es un tren, no un subte. Anuncian cuál es la última estación, por si te equivocaste de destino, y cuando llegás a la última, dicen mi frase favorita de todos los trenes: All change, please, all change. Una vez que escucho esa frase, sé que me puedo levantar de mi asiento y comprobar que el viaje está terminado. A ver qué sorpresa me depara este destino.
sábado, 24 de enero de 2015
Cosas de todos los días
Una rutina inesperada desde el Enero más productivo que tuve en mi vida.
Para mí enero era una seguidilla de libros bajo el sol, siestas con el gato y largas noches de insomnio porque dormía todo el día.
Pero, ahora, en cambio, en el país donde todo está dado vuelta, yo trabajo de manera impecable en enero y ya ni me acuerdo qué era una siesta.
Me convertí en la asistente de mi jefa, en Lewisham- cerca de Greenwich- y tomo el DLR todos los días. Ya sé qué asientos tienen el calefactor abajo, y me puedo olvidar el mapa porque el subte es mi segundo hogar.
Miro al amanecer desde Canary Wharf- red sky in the morning, shepherd's warning- y me bajo donde termina el recorrido. Una vez más convenzo profesores para que tomen tal o cual clase, convenzo a alumnos de que se queden en tal o cual nivel, distribuyo recién llegados en aulas para exámenes y corro escaleras arriba y abajo, varias veces al día. También tomamos el té en la oficina a eso de las 3 de la tarde y nos reímos de los alumnos. Ya tenemos sobrenombres para unos cuantos.
Cada vez que un profesor se va de la oficina, mi jefa dice, "Es bueno Fulano, ¿no?" Y sí. Todos parecen buenos en el trabajo porque nadie trae consigo sus problemas personales o sus vidas privadas. Y viceversa. Nadie se lleva trabajo a su casa. Si te quedás trabajando después de hora, es porque sos un gil. El trabajo que te dan es perfectamente realizable en las 8 horas que pasás ahi.
Hay escarcha en los colectivos y en los autos. Ayer pensamos que nevaba, pero no; era solo lluvia gorda. Eso sí, nieva en toda Inglaterra menos en Londres. Decepcionante.
Hoy es Burns' Night, y se celebra a Robert Burns, poeta escocés, con grandes demostraciones de porqué los Escoceses son mejores que el resto del mundo. Aparentemente, todo fue inventado en Escocia. http://www.scotland.org/whats-on/burns-night/
jueves, 1 de enero de 2015
New Year, New Start
Eso es el equivalente a la frase que la gente repite hasta el cansancio para convencerse de que si uno cambia de calendario, el curso de la vida va a dar un inesperado vuelco hacia lo insólito.
A mí me parece que los mejores principios son en Julio, pero aparentemente, el resto del mundo está de acuerdo en festejar el principio y el fin de las cosas entre el 31 de diciembre y el primero de enero. Bueno, menos los chinos. (Ahora que me acuerdo, le deseé feliz 2015 a una compañera china de la facultad y no me contestó...)
El 31, al igual que el 24, fue un día normalmente laborable, así que estuve en la biblioteca como si lloviera - que no llueve.
A la noche, con los residentes de Nutford, contamos 8 botellas de prosecco y decidimos que estábamos bien para el festejo. Uno de los alemanes fue a comprar cerveza por las dudas. La cena fue como muchas otras cenas: a las 6, sin apuro, sin ganas de levantarnos - ¿Y para qué? Nadie se tenía que volver a su cuarto a estudiar.
A las 9 30 inauguramos el brindis. Escuchamos Manu Chao (porque en Europa lo aman, erróneamente) y a las 11 nos fuimos caminando hasta Primrose Hill, que es una loma atrás de Regent´s Park. Desde ahí, además de sentir el viento, y de patinarse en el barro, uno puede ver todo Londres desde arriba. Yo tenía dos botellas en la mochila, y otros más audaces, llevaron booze en la mano. Parecía un recital, estaba lleno de gente con mantas, sillas, termos, disfrazados, como suelen hacer los ingleses al aire libre. Servimos, brindamos, y empezó el 2015 en Londres, con fuegos artificiales desde Southbank hasta Mile End. A las 12 17 ya se habían terminado. Así que nos patinamos hasta St. John's Wood, fuimos a un pub, y seguimos brindando.
Yo esperaba ver más gente rompiéndose, pero se ve que hay muchos que salen el primero a la noche y no se desesperan por la víspera. Los subtes fueron gratis toda la noche, así que volvimos sanos y salvos.
A la media noche, la gente cantaba Auld Lang Syne, que es un canción escocesa, que habla de los buenos momentos que uno pasa y pasó. El título es algo como "Por los viejos tiempos". Les dejo la versión de Rod Stewart.
jueves, 25 de diciembre de 2014
Christmas
Sí, llegó por fin, la Navidad, que los ingleses hace 2 meses que están esperando con preparativos, decoraciones, ventas promocionales y fiestas varias.
Gabi me hospedó en su casa para pasar unas navidades internacionales. Yo traje unos turrones y demás confituras de Tenerife, ella está cocinando un pavo y estamos degustando cosas inglesas, que por alguna extraña razón se comen en Navidad.
De fondo, hay una película cómica Checa, que sería el equivalente de mirar a Chevy Chase en Europa del Este.
Lo primero que pelamos fueron los Mince Pies. cuando vimos lo que iba a tardar el pavo, nos sentamos a beber Becherovka, una bebida Checa, y lo acompanamos de Mince Pies. Los Mince Pies son unas tortitas que se ven bien pero saben a desaliento y disappointment. No sé de qués están rellenos, alguna mermelada con alguna fruta seca, pero es mucho peor de lo que uno imagina.
Después nos pusimos a hace otra genialidad inglesa: Pigs in Blankets- literalmente: chanchos en sábana. Es una salchichita de copetín envuelta en panceta. Bajas calorías. 18 iguales en una bandeja y al horno.
Ahora estamos mirando el sol (si hay algo que no esperaba ver en Navidad era el sol) mientras esperamos que el pavo se haga.
La gente por la calle nos decía Happy Christmas, y todos parecen muy felices. Me siento en una Novela de Dickens. En un rato da el discurso la Reina. No me lo pienso perder!
Gabi me hospedó en su casa para pasar unas navidades internacionales. Yo traje unos turrones y demás confituras de Tenerife, ella está cocinando un pavo y estamos degustando cosas inglesas, que por alguna extraña razón se comen en Navidad.
De fondo, hay una película cómica Checa, que sería el equivalente de mirar a Chevy Chase en Europa del Este.Lo primero que pelamos fueron los Mince Pies. cuando vimos lo que iba a tardar el pavo, nos sentamos a beber Becherovka, una bebida Checa, y lo acompanamos de Mince Pies. Los Mince Pies son unas tortitas que se ven bien pero saben a desaliento y disappointment. No sé de qués están rellenos, alguna mermelada con alguna fruta seca, pero es mucho peor de lo que uno imagina.
Después nos pusimos a hace otra genialidad inglesa: Pigs in Blankets- literalmente: chanchos en sábana. Es una salchichita de copetín envuelta en panceta. Bajas calorías. 18 iguales en una bandeja y al horno.
Ahora estamos mirando el sol (si hay algo que no esperaba ver en Navidad era el sol) mientras esperamos que el pavo se haga.
La gente por la calle nos decía Happy Christmas, y todos parecen muy felices. Me siento en una Novela de Dickens. En un rato da el discurso la Reina. No me lo pienso perder!
miércoles, 24 de diciembre de 2014
Tenerife
Sí, leyeron bien. Tenerife. No sé cómo terminé sacando un pasaje para irme de los días fríos de invierno a las soleadas y rocosas playas de Tenerife.
El hotel era lo más parecido que vi en mi vida a Rancho Relaxo. Había tanta comodidad que se desperdiciaba. Mi cuarto en realidad era un departamento, de dos ambientes. Y con balcón.
Me llevé, por supuesto, libros y la computadora, para no sentirme tan culpable porque, según el calendario académico del hemisferio norte, hay que entregar trabajos en enero.
De todos modos, me las arreglé para pasar tiempo en la zona de piscina, donde muchas familias discutían en varios idiomas europeos, tratando de que sus hijos rubios no se ahogaran. También salí a caminar por la zona de hoteles y clubes de golf. Al parecer, el producto más preciado en Tenerife es la vista, por eso está tapada desde la calle y lugares públicos. Para mirar la vista desde una zona preferencial, hay que estar en un hotel o en un restaurant caro.
También hay que decirlo, Tenerife está muy mal señalizada. En las Islas Canarias no se estila el uso correcto de las flechas para indicar direcciones. Por eso me perdí a tres cuadras del hotel.
Tomé mucho café decente, volví a cruzar bien la calle y a ver a los motoristas manejar del lado correcto. También miré un poco de tele, y me reí en voz alta de las propagandas españolas. El domingo a la tarde, después de la pileta, miré una parte de Papá por Siempre, la película en la que Robin Williams se disfraza de vieja para pasar más tiempo con sus hijos, después de separarse de Sally Field (a quien nadie se cansa de dar malas noticias). Me acuerdo que fui a verla al cine con mis papás y mi hermana, allá lejos en lso 90s, y por supuesto, algunas cosas pasaron desapercibidas. Yo pensaba que Sally Field era la mala de la película, pero la verdad, un marido como Robin Williams, que contemple andar vestido de vieja por la calle, te la regalo. Otra cosa, Pierce Brosnan te arrastra el ala?? Listo, Robin no tiene chance.
De todos modos, dejé de mirarla en la parte del restaurant, cuando todo el embrollo se revela, y Sally Field pone cara de malas noticias.
Pasé unos días muy raros, ventosos y calurosos para esta época del calendario, y esta parte del mundo. Ahora en Londres, se viene la Navidad, casi sin nubes. Nadie lo puede creer.
miércoles, 26 de noviembre de 2014
Pasar el Invierno
Al parecer, los Europeos son maravillosos y creativos a la hora de este ejercicio que no le gusta a nadie y hemos dado en llamar "Pasar el invierno". Por lo general, esta infeliz frase está asociada con cuentas por pagar, falta de recursos, oscuridad, desolación, entumecimiento de partes vitales del cuerpo y ropa poco favorecedora. Sin embargo, en Londres, el concepto de pasar el invierno toma dimensiones inimaginables de color y luminosidad que hacen a uno sentirse un poco desorientado y hasta feliz.
Comenzamos con Halloween. Una importación Estadounidense para darles a los Británicos una excusa para emborracharse pero disfrazados. También hubo un par de calabazas con velas adentro- una práctica de lo más desagradable. Esa noche fui arrastrada a una fiesta en SOAS (la facultad más revolucionaria de la University of London, porque sus alumnos usan ropa y peinados raros), que de hecho fue una sede idónea, ya que sus alumnos están SIEMPRE disfrazados (para marcar diferencia, reidentificar el origen y tantas otros asuntos urgentes de las minorías étnicas). Ah, SOAS es School of Oriental and African Studies.
A principios de Noviembre, tuvimos Guy Fawkes´Night, and remember, remember the 5th of November.... gunpowder, treason and plot! Ahora tendría que ser, fireworks, rain and booze! Los fuegos artificiales fueron intensos y múltiples. Se escuchaban cada noche desde una zona diferente. Pero la lluvia no dio tregua esa semana. con mis padres, que vinieron de visita, miramos el show del Lord Mayor desde el puente de Charing Cross. Nos empapamos...
Desde hace un mes y medio está llegando la Navidad. Cada calle de Londres, por secundaria que sea, está iluminada con la más delicada variedad de luces centelleantes, virando del blanco al azul. Nada de purpurina verde ni cintas rojas. Muchos de los estudiantes se vuelven a sus países de origen a pasar las fiestas, y me preguntan: ¿No te vas a sentir sola en Navidad? Pero esto no es Navidad! Ustedes no entienden. En Navidad uno cocina con el horno prendido por una semana mientras hace 40 grados! Hay embotellamientos y la gente se atropella por comprar adornos y turrones! Hay peleas por dónde pasar las fiestas y nadie se pone de acuerdo. Y pan dulce! Y vitel thone!
Este desfile de luces, frío, chocolate, abrigo, malvaviscos, gorros, guantes, viento, noches que empiezan a las 4 de la tarde, calefacción al máximo y vino caliente, ¿Qué tiene que ver con Navidad?
viernes, 24 de octubre de 2014
Un Mundo Ordenado
La rutina cristalizó, al fin, en Londres. Por un mes tuve el mismo trabajo, entonces todas las mananas escucho en perfecto acento metálico "436 to Lewisham Shopping Centre" en cada parada; y es hasta ahí que me dirijo. Lo que me da una hora de ida y de vuelta para leer.
Los días que vuelvo en subte, cambio desde el DLH hasta la Central line en Bank- que según algunos es el mismo infierno- y una masa inmensa de gente, con humor de hora pico, se mueve sincopadamente y en perfecto silencio hacia donde se encuentre el tren de su preferencia. Londres habrá sido en muchas ocasiones el hogar de la contracultura (punks, hooligans, etc) pero a nadie se le ocurre no pagar el colectivo. Todo está monitoreado. Y si pagás bien, se te recompansa de algún modo (con descuentos y esas cosas). De hecho, nadie entiende muy bien cuánto cuesta viajar en subte si viajas con Oyster, o con tarjeta de débito- Acá ya se implementó el contactless payments. Sólo hacés flamear tu tarjeta de débito frente al sensor y voilá.
Lo que me llama la atención y también a muchos de mis alumnos tan extranjeros como yo es la obsesión que tienen los Ingleses con decir "Sorry". Acá aunque vos los pises y los empujes, te van a decir "Sorry". Lo peor de todo, es que ya lo hago yo también.
Hay miles de servicios que se pagan aparte en Londres; como por ejemplo la licencia por tener una tele. Me parece una atrocidad pero aparentemente en Alemania y en Francia también se hace. Nos llegó una carta del gobierno a Nutford "invitándonos" a pagar si tenemos tele en nuestros cuartos.
Por otro lado, la gente ya se prepara para el invierno. Hay decoraciones Navideñas; los pubs ya ofrecen servicios especiales para la cena de Christmas Eve; y la gente hace revisar su boiler (caldera).
La semana que viene empieza a anochecer a las 5 de la tarde. Mejor, así leo más y me quedo indoors- una cantidad insana de ensayos, journals, artículos y demás información que siento que es una pérdida de tiempo no aprovechar si estoy acá.
Es una ciudad que vibra, que se transforma en cada momento, pero puede darse el lujo de ser ecléctica porque todo el mundo sabe cómo y dónde cruzar la calle, cómo pagar el transporte, en dónde hacer fila y cuándo pedir disculpas.
jueves, 2 de octubre de 2014
(Dis) Orientation Week
"Hay al menos dos grandes mentiras en ese título", (Bart Simpson, después de ver la película Naked Lunch).
Sí, la semana pasada y esta, o sea, no es una semana sola, es Orientation Week en la facultad. El objetivo vendría siendo que los nuevos estudiantes comprendan a dónde ir, qué hacer y con quién hablar al comenzar sus estudios.
Desgraciadamente, lo único que se logró en Birkbeck en estos días después de tanta clase inaugural, eventos sociales, ferias y mensajes en internet fue que el estudiante termine no sabiendo por qué se metió en esto.
Lo que se vio en estos días en los edificios de la facultad fue varios estudiantes deambulando perdidos por escaleras, halls, pasillos y anfiteatros con un centenar de folletos en la mano, un lápiz de cortesía y la mirada absorta, tratando de entender dónde queda el baño. También lo que han logrado es que uno se distraiga con las maravillas que ofrece la vida universitaria, en vez de escuchar el seminario sobre Time Management. De igual modo, uno se queda leyendo el programa de teatro gratis que ofrece el centro de estudiantes, cuando tendría que estar tomando nota en el seminario de Academic Skills. De hecho, las primeras notas para este post fueron hechas durante uno de estos seminarios.
Otra gran ventaja de la Semana de la (des) Orientación es que uno conoce a mucha gente, se olvida de los nombres a los 20 segundos, y vuelve a reencontrarse en el próximo evento, para saludarse si no se sabe con quién hablar, o ignorarse para siempre, porque nos parece un ser odioso. Un crimen sin víctimas.
En fin, las clases inaugurales fueron un lujo y ya siento una mezcla de entusiasmo y terror; debe ser un buen principio.
viernes, 19 de septiembre de 2014
The British Library
Hoy develaré el misterio de por qué se hace tanto alboroto por la British Library.
es un edificio relativamente moderno, porque hace creo 2 décadas, estaba adentro del Museo Británico. Ahora tiene su propio edificio.
Hay una galería de tesoros, donde se pueden ver manuscritos originales de Shakespeare, Jane Austen, Leonardo Da Vinci y los Beatles entre otros- es más, los Beatles tienen una sección aparte!
En el centro del edificio hay unos estantes que llegan hasta el extremo superior, que contienen la colección de libros de George III, cubierta de vidrio e intocable.
También es diferente de otras bibliotecas públicas porque NO presta los libros. En la biblioteca Británica hay un ejemplar de cada libro que se publica en el mundo, y obviamente, las mejores ediciones.
Para acceder a esos libros, uno tiene que hacer un trámite parecido al que se necesita para abrir una cuenta en un banco. Se lleva la documentación necesaria, pero previamente, hay que registrarse online y hacer un pedido de libros. Uno tiene que probar que está investigando, no puede hacerse socio porque le pareció.
Una vez que uno aprueba este periplo, tiene que mandar su búsqueda de libros a una de las salas de lectura. Yo siempre uso Humanities 1 porque me pareció que era la más afín a mis temas. Para entrar a los Salones, hay que dejar TODO en un locker. Uno tiene que desposeerse de sus objetos más preciados, como el celular, los chicles, la campera, la cámara de fotos, el dinero, la botella de agua, en fin, todo lo necesario para vivir una vida plena tiene que quedar en un locker. Lo único que se permite dentro de los salones es una laptop silenciada, papel, la llave del locker y un lápiz. No te dejan entrar con lapicera. Se ingresa al salón con estos despojados contenidos en una bolsa transparente que se encuentra convenientemente colgada en la sala de los lockers para este fin. Y se devuelve al terminar!
Una vez que se ingresa a los salones, hay que elegir un escritorio. Hay largas filas de gente cejijunta leyendo y tomando notas de libros que quisieran tener en su casa pero no pueden, por eso viene a la biblioteca. Cada escritorio tiene un número. Entonces, con ese número, uno va al mostrador y mágicamente, una pila de libros que uno ya había seleccionado lo están esperando para que usted haga lo que pueda con ellos.
Los escritorios tienen una lámpara con pantalla verde, una superficie de cuero cubierta de indicaciones de lo que NO se puede hacer en los salones, enchufes para NO enchufar el teléfono, y un sillón que parece el de Rivadavia.
Lo que hago yo en la British Library es tomar nota de qué contiene cada capítulo de los libros de las bibliografías de las materias que empiezo a cursar la otra semana que no estén en la biblioteca de Birkbeck, que sí es generosa y me deja llevarme los libros.
De todos modos, es maravilloso el sentimiento de estar sentada entre todos esos libros. Sí, ya sé, soy Lisa Simpson.
Una vez que uno termina, o lo echan porque tienen que cerrar, devuelve los libros al mostrador y los guardan en un estante con su nombre por 3 días. Si pasan tres días, hay que hacer un pedido nuevo por internet. Uno entonces se puede reencontrar con sus pertenencias y devolver la bolsa plástica . Un proceso minucioso, si los hay.
Tarjetas y correspondencia
Oh Merry England. Acá, donde el Mayor of London jura que la ciudad posee los colectivos más avanzados del planeta, acá donde la tecnología avanza despiadadamente, el correo sigue siendo una institución tan actual como twitter.
Como corresponde, en Nutford House, donde me alojo, junto con casi 200 otros estudiantes universitarios de la University of London, tenemos una casilla de correspondencia. Los primeros días yo veía cómo los recepcionistas entregaban sobres a varios estudiantes, que preguntaban "Hay algo para el número 36?". Un día se me ocurrió preguntar a mí. Tenía 3 sobres. Uno era una invitación a hacerme socia de una clínica de la zona, otro era de la facultad, y el tercero me lleva al siguiente tema que quería explorar: las tarjetas.
Creo que nunca en mi vida había tenido tantas tarjetas como las que recolecté en los últimos dos meses.
Todos se imaginan que uno tiene una credencial para la facultad, pero también tengo una para Nutford House. Así que es difícil acordarse cuál sirve para qué. Por otro lado, me hice socia de la Biblioteca de Senate House (que es enorme y está al lado de Birkbeck) y miembro lector de la British Library, con acceso a los salones de lectura que tanta reputación tienen entre los académicos. Para cada una de estas cosas tengo credenciales, con fotos más o menos agraciadas.
Además de las tarjetas oficiales, hay otras que aparecen en la vida del ciudadano común en Londres. Tesco ofrece su Clubcard para acumular puntos, Sainsbury's tiene su Nectar card (los dos supermercados más importantes).
A eso se le pueden agregar tarjetas de lealtad a librerías (Foyles, Waterstones), farmacias (Boots), teatros. En fin, el ciudadano londinense tiene que acordarse de todas sus credenciales hasta para ir a comprar el diario.
De a ratos, me dan ganas de subvertir este orden tan riguroso donde el ciudadano bienpensante que le es leal a su marca, y contribuye acumulando puntos con las tarjetas que guarda prolijamente en su billetera y que despliega de acuerdo al negocio donde se encuentre ¡y llegan por correo! Se terminó. Mañana voy a Tesco con la tarjeta de Sainsbury's- que es como pedir frenys en burger- y voy a empezar una revolución de códigos de barras confundidos.
Nutford House
Por fin tengo una dirección permanente! Sí! Se terminaron las idas y venidas en subtes, trenes y coches de alquiler con dos valijas. Ahora poseo una llave en Londres, y me quedo por 12 meses! Ya las valijas están vacías abajo de la cama, los libros en la biblioteca, y oficialmente soy una estudiante en Londres.
El Hall está entre Fitzrovia y Mayfair, zonas residenciales si las hay, y llenas de musulmanes dueños de TODO. Es una casa antigua, de toda la cuadra, tiene unos anexos que aún no exploré, un jardín y dos salas comunes.
Techos altos, calefacción central, alfombras, y necesita urgentemente que le cuelgue algunos cuadros en las paredes porque a mi cuarto le falta color.
Lo mejor de Nutford House, además de que la gente que trabaja acá es muy amable, es la distancia de la facultad, Para llegar a la facultad y a la Biblioteca, que es lo que me ocupa casi todos los días, camino por Oxford Street si quiero mirar negocios y tardar una hora. Si no, si estoy más apurada, puedo ir por New Cavendish Street (la calle de los médicos y consultorios), y una vez que crucé Regent, queda Great Portland Street y en unas cuadras llego.
Por otro lado, también descubrí que High Marylebone Street (la calle principal de esta área) se convierte en Euston Road, la calle de la estación St. Pancras, que es juntamente al lado de la British Library,
Tengo que estar muy distraída para perderme.
Ni hablar del placer que es tener Hyde park a 5 cuadras, entrando por Marble Arch. Londres no deja de dar.
Por otro lado, también descubrí que High Marylebone Street (la calle principal de esta área) se convierte en Euston Road, la calle de la estación St. Pancras, que es juntamente al lado de la British Library,
Tengo que estar muy distraída para perderme.
Ni hablar del placer que es tener Hyde park a 5 cuadras, entrando por Marble Arch. Londres no deja de dar.
sábado, 13 de septiembre de 2014
It's all Relatives...
Las pasadas semanas me vi bombardeada por noticias de Buenos Aires. Primeramente, el default, acechando desde un horizonte borroso. La gente me pregunta qué va a pasar y yo todavía no comprendo bien qué implica entrar en default.
Después, la muerte de Cerati; que me dio mucha pena, y me hizo alentar a gente en Holanda y Polonia a escuchar Soda Stereo.
Y por último, como una bocanada de viento del sudeste rioplatense, con acento porteno y berretines italianos, llegaron mis tíos a St Pancras Station, acompañados por música de los pianos que están a la salida de los arribos del Eurostar.
Por supuesto, nos emocionamos mucho, nos abrazamos y recibí una cantidad insana de productos de chocolate, cuya marca no voy a reproducir en este medio pero rima con "insana", y es oriunda de Mar del Plata. Yo sospecho que mi tía tiene acciones o está en una clase de arreglo publicitario. Donde sea que va, tiene un producto de esa marca en algún lado.
Después de llegar al hotel, caminamos hasta el Embankment. Se sobreentiendo que paramos en cuanto cantero, edificio o buzón que pareciera interesante a sacarnos fotos, lo cual retrasó nuestra llegada al río. Mi tía me puso al tanto de noticias nacionales, internacionales, de la familia, del barrio en cuestión de horas.
Pasaos unos días muy tranquilos, viendo muchos landmarks como Buckingham Palace, Southbank, the OXO Tower, The Tower of London, Covent Garden, etc, en tiempo record. Nos reímos de cómo los policías nos hacían acordar a episodios de Benny Hill.
Hasta fuimos a cenar a un pub una noche, y mi tía quedó encantada. Otra cosa, mis tíos son muy religiosos, entonces supuse que entrar a Westminster Abbey iba a ser de su agrado. No llegamos a tiempo para las visitas pagas, entonces hicimos la cola para la Evesong, que es una misa vespertina.
¡Les encantó! Además, era con coro de monaguillos, así que fue al menos un espectáculo. Nos daban la "letra" de lo que decía el vicar y pudimos seguir toda la ceremonia, que es más corta que una misa, y no te hacen participar así que uno puedo abstraerse en sus pensamientos o en la arquitectura gótica cuanto quiera.
Cuando salimos, mi tía me dijo: " Al final, no es tanta la diferencia entre los Católicos y los Anglicanos. Porque creen en lo mismo." Claro, la diferencia es que la iglesia Anglicana es elegante, te dan almohadones, libritos, no hay cruces sangrientas ni mártires a la vista. También nombran a la familia real a cada rato, y eso es distinción. Dos días más tarde, justamente después de entrar en Bormpton Oratory (la iglesia Católica en frente de Harrod's) mi tía expresó su preferencia por la iglesia anglicana. Espero no estar siendo una mala influencia.
Instrucciones para llevar a parientes por Londres
1- Avísenles que los coches van para el otro lado
2- No los aburra con hechos históricos.
3- Busque lugares para comer comida italiana con anterioridad
4- Acuérdese de cenar antes de las 8.
5- Tome el subte
6- Hágales conocer los beneficios de Primark
7- No los fuerce a probar cosas nuevas. When in Rome no se aplica a los Argentinos.
8- Disfrute de combinar los sonidos de allá con las vistas de acá.
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